Aceite de CBD
El consumo de aceites de CBD por vía sublingual es muy popular en el comercio, ya que permite beneficiarse fácilmente de sus virtudes sin preparación alguna y sin necesidad de ingerirlo por inhalación. Generalmente presentados en pequeños frascos con pipetas microdosificadas o en cápsulas, los aceites de CBD se diferencian principalmente por los gustos, los métodos de extracción y la concentración de cannabidiol.
Aunque la forma más sencilla es comprar los aceites de CBD en el mercado, también es posible fabricarlos uno mismo. Para ello, hay que extraer el cannabidiol de las flores de cáñamo (variedad Cannabis sativa L) concentradas a menos del 0,2% de THC. También es posible, para un efecto más pronunciado, utilizar aislados de CBD (concentrados al 99% de CBD), extraídos de la misma planta. Existen muchas maneras de extraer el CBD de las flores, sin embargo, aquí nos centraremos en un método que se puede realizar en casa, de forma segura y a bajo coste.
Los aceites portadores más utilizados son el aceite de oliva y el aceite de cáñamo. Por supuesto, todos los aceites vegetales son concebibles, pero es preferible, al igual que nuestros productos, utilizar aceites de agricultura ecológica. Dado que los cannabinoides son liposolubles, los aceites permiten que todo su potencial se revele cuando son asimilados por el organismo.
Paso 1: Ingredientes y dosificaciones
Generalmente, los aceites de CBD se conservan en viales de 10ml (aproximadamente 200 gotas). Por lo tanto, utilizaremos esta referencia para nuestra receta. No dudes en cambiar las proporciones según las cantidades deseadas. Como recordatorio, una flor de CBD suele concentrar un 10% de CBD. Los aislados, por su parte, concentran un 99% de CBD.
Con flores de CBD para un frasco de 10ml:
- Dosificación al 10% = 1000mg de CBD, es decir, 10g de flores
- Dosificación al 20% = 2000mg de CBD, es decir, 20g de flores
- Dosificación al 30% = 3000mg de CBD, es decir, 30g de flores
- Dosificación al 40% = 4000mg de CBD, es decir, 40g de flores
Con aislado de CBD para un frasco de 10ml:
- Dosificación al 10% = 1000mg de CBD, es decir, 1g de cristales
- Dosificación al 20% = 2000mg de CBD, es decir, 2g de cristales
- Dosificación al 30% = 3000mg de CBD, es decir, 3g de cristales
- Dosificación al 40% = 4000mg de CBD, es decir, 4g de cristales
Paso 2: La descarboxilación (solo para flores)
Si eliges usar flores de CBD, es necesario que estén previamente descarboxiladas. En una planta de cáñamo, las moléculas de CBD están presentes en la forma llamada CBDa. El organismo no asimila el CBDa porque solo posee receptores para el CBD. El CBDa se transforma en CBD al ser calentado (fumando o vapeando, por ejemplo). En el caso de productos alimenticios o aceites, es, por lo tanto, necesario descarboxilar el CBDa a CBD. Para ello, coloca tus flores en una bandeja de horno cubierta con papel de aluminio y calienta a 100°C durante unos 25 minutos.
Si utilizas aislados o cristales de CBD, puedes pasar directamente al tercer paso.
Paso 3: la infusión
Coloca las flores descarboxiladas (o los cristales de aislado) con el aceite en un baño María y cocina a fuego lento durante 3 horas a 150°C. La preparación debe cocinarse a fuego lento y no hervir; mide regularmente la temperatura con un termómetro de cocina para evitar que se queme. El CBD, los cannabinoides y los terpenos se unirán a las grasas presentes en el aceite. Al final, debes obtener una sustancia de color verde parduzco. Deja enfriar antes de filtrar todo para eliminar los residuos.
Paso 4: la filtración
Toma un recipiente de vidrio, coloca tu colador encima y vierte el aceite enfriado. Asegúrate de extraer la mayor cantidad posible de aceite para no desperdiciar nada y deshazte de las flores restantes.
Paso 5: Posología y dosis
Según la concentración de CBD en tu aceite y tu complexión, los efectos no serán los mismos. Aunque muy pocos médicos están sensibilizados con los beneficios del CBD en España, asegúrate de comprobar con él que tu estado de salud no presenta ninguna contraindicación. El aceite de CBD se consume generalmente con una pipeta que permite depositar el número deseado de gotas debajo de la lengua. La idea es mantener el líquido durante un buen minuto antes de tragarlo, para que penetre bien en las mucosas.
Esta receta de aceite de CBD se puede hacer en casa, fácilmente y sin mucha experiencia. Ten mucho cuidado de no quemarte con la preparación y de dosificarla correctamente, según tus necesidades y el consejo de tu médico. Sin embargo, la dosificación y la pureza de los aceites de CBD comerciales son más fiables, ya que se extraen con métodos industriales y profesionales. No dudes en preguntar en la tienda para obtener más información al respecto.

